Una instalación performativa que revela un estado íntimo. Un ritual entre dos que se hace visible ante los ojos del público.
El cuerpo aparece como espacio a inscribir, como territorio, el cuerpo archivo, el cuerpo tratado, el cuerpo obediente, el cuerpo soñado, el cuerpo sellado.
Performers, dispositivos, códigos y público entran en una relación dialógica creando una dramaturgia única en cada puesta. En esta operación movimiento, imagen y sonido construyen sus propios discursos y encuentran sus lugares de conexión, yuxtaposición y discordancia.
Ficha Artística:
Performers: Mayra Bonard y Ull Galindez
Diseño sonoro: Fernando Sayago
Fotografía de obra: Ana Rodríguez Baños / Fundación Cazadores
Dirección de visuales QRme: Robert Bonomo
Producción y asistencia artística: Pamela Juri Dayan
Grabación y edición performance: Mariana Argel
Asesoramiento QR: Igal Kucawca
Colaboración creativa: Equipo QRme
Idea y Dirección: Andrea Saltiel y Mayra Bonard
Este proyecto recibió un subsidio del Instituto Prodanza.





