Una mujer se aleja de su vida habitual, impulsada por una necesidad que no sabe nombrar. En una caminata solitaria por la playa, la aparición de un lobo marino bebé interrumpe el ritmo del paisaje y abre un umbral inesperado. A partir de ese encuentro, afloran memorias y sensaciones: la infancia, la sexualidad, la maternidad, el duelo y la muerte. La obra propone un recorrido íntimo y sensorial, donde el presente se enreda con lo vivido para dar lugar a una transformación salvaje y silenciosa.
Ficha Artística:
Actuación y dramaturgia: Melina Peresson
Sonido y visuales: Luciano Kulikov
Diseño de iluminación: Luis Manuel Mendiburu Eliçabe
Colaboración artística: Flora Rivière
Asesoramiento dramatúrgico: Lisandro Rodríguez
Diseño de espacio y vestuario: La Loba producciones
Dirección: Federico Aimetta y Melina Peresson





