Primer boceto

de Andrés Molina, Diana Szeinblum, Ismael Pinkler y Mariel Mendez

La pieza gira en torno a la investigación sobre cómo el cuerpo en movimiento y el sonido

convergen inspirados en los principios de la pintura y el dibujo. El escenario se concibe como un lienzo en blanco donde el cuerpo será el encargado de traducir ese cruce. Esta experiencia nos invita a descubrir cómo el mundo interior de un cuerpo se despliega hacia el exterior a través de un simple gesto como el de tomar un lápiz, conformando una posible partitura para el sonido y movimiento.